La crisis de los chicles

Leyendo el newsletter que me envían de Puro Marketing, me llamó poderosamente la atención esta nota que hablaba sobre la crisis que actualmente está viviendo la industria de los chicles.

Los chicles o goma de mascar, tienen una larga historia. Se popularizaron en los primeros años del siglo XX durante la II Guerra Mundial, cuando los soldados se los entregaban a la población de los países donde estaban desplazados.

Han sido una de las golosinas más populares tanto entre los niños como entre los adultos, e incluso han sido motivo de investigaciones científicas, en las que se ha asociado el mascar chicle con mejores en la productividad, concentración, y una manera de combatir el estrés y la ansiedad.

Sin embargo, en los últimos años el consumo de chicles se ha visto afectado, lo que ha llevado a esta industria a vivir una crisis.

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Según datos manejados por The Wall Street Journal, entre el 2008 y el 2018 las ventas de chicles en Estados Unidos cayeron un 23%; y en el 2017 una investigación realizada por Euromonitor Internacional señaló que los chicles habían tenido una caída a nivel global y habían perdido un 15% del mercado.

Lo más curioso es que esta caída se debe a algunos cambios que se han dado en los hábitos de los consumidores, lo que nos lleva a entender lo importante que resulta estar atento al mercado y ser capaz de adaptarnos a estos cambios que se van dando.

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El culpable de la crisis: Los celulares

La crisis que viven actualmente los chicles ha sido producida por el mismo elemento que ha puesto en crisis a la publicidad exterior: el amplio uso de los celulares.

Las explicaciones dadas por Euromonitor para explicar esta caída en ventas lo dejaba muy claro:

En el pasado, los supermercados generaban muchas ventas por impulso en el área de las cajas, donde estantes llenos de dulces, entre ellas los chicles, captaban la atención de consumidores que en su mayoría aburridos mientras esperaban a pagar, cedían a la tentación de comprar estas golosinas.

Sin embargo, con la llegada de los Smartphone la atención de los usuarios se perdió. Hoy es muy común ver a las personas haciendo fila pero con su mirada puesta en su celular. Ya no miran los estantes de productos, y por tanto, esa compra impulsiva de chicles se ha ido disminuyendo.

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Incluso antes, mascar chicle era una manera de matar el aburrimiento y pasar el tiempo, pero hoy con los celulares, mirar la pantalla es la mejor forma de distracción para los consumidores.

En el 2015 de hecho, se cerró una fábrica de chicles en Canadá, y las razones del cierre apuntaban a que los jóvenes hoy tenían más fuentes de gasto, y el chicle ya no era algo tan atractivo como lo fue para otras generaciones.

A esto hay que sumarle el cambio en los hábitos de los consumidores, enfocado hacia productos más saludables y amigables con el medio ambiente.

Los chicles tendrán que buscar una manera de volver a encajar en el mercado, ya sea pensando en nuevos sabores, nuevos formatos, considerar los nuevos hábitos de los consumidores, y generar nuevas estrategias para volver a posicionarse en la mente de los consumidores.

¿Y qué podemos aprender los marketeros de la crisis de los chicles?

Que la única constante en la vida y en el mercado es el cambio.

Como Marketeros debemos mantenernos pendientes del mercado, estudiar las generaciones pasadas y las nuevas, y debemos actualizarnos constantemente a fin de poder desarrollar estrategias que nos permitan hacer frente a las nuevas tendencias de consumo.

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad. Continua pendiente de nuestro blog.

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Autor:

CEO & Founder MAV Marketing Digital. Ayudamos a pequeños negocios a aumentar su visibilidad en Internet a través de nuestras soluciones de Marketing Digital para PYMES.

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